martes, 3 de marzo de 2009
Momentos duros de una licenciada en ciencias blandas
Situación I
Pregunta: ¿Qué estudiaste?
Respuesta: Sociología.
Pregunta (con cara de haber escuchado un vocablo no perteneciente a la lengua castellana, o peor, con cara de haber comprendido el vocablo y no comprender qué razón extraña ha llevado a una a esa elección): ¿QUÉ?
Situación II
Pregunta: ¿Qué estudiaste?
Respuesta: Ciencia Política.
Comentario (acompañado de un par de palmaditas en la espalda y un tono de voz que pretende connotar picardía y establecer un tipo de vínculo de complicidad): AHHHH, PREPARÁNDOTE PARA SER LA PRÓXIMA PRESIDENTA, EEEEEEEH.....
Pequeñas delicias de la vida del licenciado en ciencias no exactas. Y ni me atrevo a empezar a comentar las peculiares conversaciones que se desencadenan tras la fatídica pregunta...
¿Y eso te sirve después para trabajar de qué?
La íncomoda búsqueda de respuestas que satisfagan al interlocutor amerita todo un capítulo aparte.
Pregunta: ¿Qué estudiaste?
Respuesta: Sociología.
Pregunta (con cara de haber escuchado un vocablo no perteneciente a la lengua castellana, o peor, con cara de haber comprendido el vocablo y no comprender qué razón extraña ha llevado a una a esa elección): ¿QUÉ?
Situación II
Pregunta: ¿Qué estudiaste?
Respuesta: Ciencia Política.
Comentario (acompañado de un par de palmaditas en la espalda y un tono de voz que pretende connotar picardía y establecer un tipo de vínculo de complicidad): AHHHH, PREPARÁNDOTE PARA SER LA PRÓXIMA PRESIDENTA, EEEEEEEH.....
Pequeñas delicias de la vida del licenciado en ciencias no exactas. Y ni me atrevo a empezar a comentar las peculiares conversaciones que se desencadenan tras la fatídica pregunta...
¿Y eso te sirve después para trabajar de qué?
La íncomoda búsqueda de respuestas que satisfagan al interlocutor amerita todo un capítulo aparte.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)